La
ministra de Educación, licenciada Josefina Pimentel, resaltó el trabajo
de excelente calidad que realizan muchos colegios privados y sus
aportes al desarrollo del sistema educativo nacional y de los
estudiantes dominicanos.
Sin
embargo, la funcionaria dijo que también hay centros educativos
privados que requieren mejorar sus estructuras y sus ofertas educativas,
para que de sus aulas salgan estudiantes mejor preparados.
La
licenciada Josefina Pimentel habló sobre el tema al ser entrevistada
por estudiantes del Colegio Loyola, que producen el programa Gravedad
Sonora, en la cabina de radio de este plantel escolar católico.
La
ministra visitó este martes 11 de octubre el colegio de la Compañía de
Jesús, con motivo de las actividades de celebración del 50 aniversario
de su fundación, donde fue recibida por el rector del Loyola, padre
Francisco Lluveres y el profesor Miguel Rojas, del cuerpo docente.
Al sostener un
intercambio con coordinadoras académicas, el personal administrativo y
docente y comisiones de estudiantes, afirmó que parte de lo que ha sido
en su vida se lo debe a lo que aprendió en los cinco años que impartió
docencia en el Colegio Loyola, donde inició su carrera como maestra, a
la edad de 18 años.
“Ahí
aprendí a ejercer el oficio, aprendí el respeto por la calidad y la
excelencia con que esa institución siempre trabaja. Ahí aprendí a amar
infinitamente a los niños, fuente permanente de alegría, transparencia e
inocencia”, expresó al rememorar sus años en el centro educativo.
Destacó,
además, que en el Loyola aprendió el respeto por el desarrollo escolar,
por la rigurosidad con la que llevaba este colegio los procesos de
planificación, que incluía reuniones con los maestros del grado anterior
y el subsiguiente, como una manera de conocer las competencias y
debilidades a desarrollar en los estudiantes promovidos.
“De
manera que en Loyola aprendí el valor del trabajo en equipo, de la
planificación. Aprendí a ver la educación como un espacio de
crecimiento, de socialización, donde el maestro no transmite nada ni
enseña, sino que aprende y bebe de esa fuente infinita y de la riqueza
que hay en cada niño”, refirió la ministra de Educación.
Durante
su visita al Colegio Loyola, la licenciada Pimentel compartió con
estudiantes de diferentes grados, hizo un recorrido por sus
instalaciones, y en el acto realizado en el salón de audiovisuales San
Francisco Javier, dos alumnos le impusieron el broche alusivo al centro,
y el padre Francisco Lluveres agradeció la visita de la ministra.
Además,
recibió explicaciones sobre el funcionamiento del centro educativo, que
tiene una matrícula de 859 estudiantes, en los niveles inicial, básico y
medio. 59 profesionales integran el personal docente, que laboran inspirados en la pedagogía Ignaciana.